Aspectos prácticos de los MASC tras un año de vigencia de la LO1/25
Autónomos y pequeños empresarios representan una parte esencial del tejido económico español. Sin embargo, cuando contratan mediante condiciones generales predispuestas por otra empresa pueden encontrarse en una situación que resulta paradójica: no participan en la redacción de las cláusulas, no las negocian y deben aceptarlas si quieren contratar, pero no disponen de la misma protección jurídica frente a posibles abusos que tendría un consumidor.
Sobre esta realidad centró su conferenciaJavier Orduña Moreno, catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Valencia y exmagistrado del Tribunal Supremo, bajo el título“Protección del autónomo y del pequeño empresario en la contratación seriada”.
La presentación corrió a cargo de Carmen Fernández Zabalza, decana del Ilustre Colegio de la Abogacía de Soria, quien puso en valor la doble perspectiva académica y jurisprudencial de Javier Orduña y una trayectoria estrechamente vinculada a algunas de las cuestiones más relevantes del Derecho Civil contemporáneo: las obligaciones y contratos, las condiciones generales de la contratación, la contratación bancaria, la
¿Una oportunidad para negociar o un obstáculo para acceder a la justicia?
Uno de los ejes del debate fue la valoración de los MASC como requisito previo para acudir a los tribunales.
José Soriano Poves se mostró especialmente crítico con la reforma. En su opinión, la norma traslada a la ciudadanía la carga de intentar una negociación sin que exista una estructura suficiente para garantizar su eficacia. A ello se suma, según explicó, la falta de claridad del texto legal, que está provocando interpretaciones muy distintas entre juzgados y tribunales, con el consiguiente riesgo para la seguridad jurídica.
Desde una posición diferente, Marta Martínez Gellida defendió que la implantación de los MASC debe entenderse como una oportunidad para fortalecer la negociación y ampliar las herramientas de las que dispone la abogacía para resolver conflictos antes de llegar al proceso judicial. A su juicio, el verdadero reto consiste en aprender a utilizar cada mecanismo de resolución de conflictos en función de las características de cada asunto.
Por su parte, Federic Adán Domènech mantuvo una posición intermedia. Consideró positivo fomentar los acuerdos extrajudiciales, pero cuestionó que la negociación se convierta en un requisito obligatorio cuando todavía existen importantes carencias normativas y organizativas que dificultan su aplicación uniforme. La inseguridad jurídica preocupa a la profesión.
Un cambio que exige adaptación
Durante el tramo final del debate, los participantes coincidieron en que la abogacía deberá adaptarse a un nuevo modelo de ejercicio profesional.
Para Marta Martínez Gellida, los abogados han demostrado históricamente una gran capacidad para asumir cambios legislativos y esta reforma no será una excepción. En su opinión, la negociación pasará a formar parte del trabajo cotidiano del abogado y exigirá desarrollar nuevas habilidades que complementen la defensa procesal tradicional.
José Soriano Poves, sin embargo, insistió en que esa adaptación no puede ocultar las deficiencias de una regulación que, a su juicio, presenta importantes problemas de técnica legislativa y está generando conflictos interpretativos innecesarios.
Por su parte, Federic Adán Domènech defendió que el éxito de los MASC dependerá, en buena medida, de que exista una aplicación homogénea de la norma y de que se dote al sistema de los recursos necesarios para que estos mecanismos puedan cumplir realmente la función para la que fueron concebidos.
Uno de los aspectos que más inquietud generó durante la mesa fue la disparidad de criterios con la que se está aplicando la nueva normativa.
Los ponentes coincidieron en que los acuerdos adoptados por diferentes juntas de jueces y órganos judiciales están dando lugar a interpretaciones distintas sobre cuestiones esenciales, como la necesidad de acudir previamente a un MASC en determinados procedimientos o la forma de acreditar el cumplimiento del requisito de procedibilidad.
Para Federic Adán Domènech, esta falta de uniformidad genera una importante inseguridad tanto para los profesionales como para los propios ciudadanos, que pueden encontrarse con respuestas diferentes según el órgano judicial competente.
En la misma línea, José Soriano Poves atribuyó esta situación a las deficiencias técnicas de la propia norma, considerando que la ausencia de criterios claros ha trasladado a los tribunales la tarea de interpretar cuestiones que deberían haber quedado resueltas por el legislador.
El papel de la abogacía en la nueva cultura del acuerdo
Más allá de las diferencias de criterio sobre la ley, la mesa puso de manifiesto que el nuevo escenario obliga a la profesión a asumir un papel más activo en la negociación.
Marta Martínez Gellida defendió que los abogados deberán ampliar sus competencias más allá de la litigación tradicional, incorporando técnicas de negociación y aprendiendo a identificar cuál es el mecanismo más adecuado para cada conflicto: mediación, conciliación, experto independiente u otros sistemas previstos por la ley.
A su juicio, muchos de estos instrumentos siguen siendo poco utilizados porque todavía existe un importante desconocimiento sobre sus posibilidades y sobre el valor que pueden aportar para alcanzar soluciones satisfactorias antes de acudir a juicio.
En este sentido, también destacó experiencias positivas en el ámbito del consumo y de la vivienda, donde la negociación previa ha permitido resolver determinados conflictos sin necesidad de acudir a los tribunales, siempre que exista voluntad real de diálogo entre las partes.
Un debate que marcará el futuro de la justicia civil
La implantación de los MASC supone uno de los cambios más relevantes introducidos en la justicia civil en los últimos años. Sin embargo, como puso de manifiesto esta mesa, su éxito dependerá no solo del contenido de la ley, sino también de la forma en que sea aplicada por los tribunales, asumida por la abogacía y comprendida por la ciudadanía.
Lejos de existir un consenso, el debate continúa abierto. Mientras algunos ven en estos mecanismos una oportunidad para fomentar una auténtica cultura del acuerdo, otros consideran imprescindible corregir las deficiencias de la regulación para evitar que el requisito de procedibilidad se convierta en una nueva fuente de inseguridad jurídica.
Revive la mesa
A continuación, puedes ver el vídeo íntegro de la mesa dedicada a los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC), dinamizada por Benigno Villarejo Alonso, con la participación de José Soriano Poves, Marta Martínez Gellida y Federic Adán Domènech, quienes analizan los principales retos que plantea la aplicación práctica de la Ley Orgánica 1/2025 y el futuro de la resolución extrajudicial de conflictos en España.

